Conoce el Enfoque Detrás de Cada Estructura
Metodología Constructiva
Del papel a la madera
Resulta inevitable preguntarnos hasta qué punto era factible llevar estos diseños más allá de simples bocetos en términos técnicos. ¿Cómo materializar un mundo surrealista en el plano terrenal? Los desafíos que estos bocetos presentaban para los carpinteros y albañiles locales eran evidentes. Sin embargo, estos expertos en su oficio pudieron hacer realidad los sueños de James, transformando sus diseños en obras concretas y en concreto.
Las soluciones prácticas que mostramos en Cimbrarteca son la evidencia de cómo los constructores materializaron la visión de un sueño; la complejidad de cada estructura de concreto, cada detalle presente en las formas y pliegues son el resultado de más de dos décadas de experimentación y experiencia de sus artífices, aquellos constructores. Si tuvieras que realizar una serie de cimbras para hacer una escultura con la misma forma ¿Qué retos encontrarían?
El proceso creativo es algo que requiere de muchísimo talento, James logró captar esas ideas y plasmarlas en papel; en conjunto con la labor que emprendió José Aguilar, maestro carpintero y Carmelo Camacho, maestro albañil, quienes por más de 20 años trabajaron en la materialización del sueño de James, indudablemente, un reto colosal;
José Aguilar y Edward James
En un primer paso, los escultores deben enfrentarse a la tarea de transformar bocetos simples en diseños detallados y técnicamente viables. Los dibujos a menudo representaban formas y contornos sin definir, por lo que debían ser analizados minuciosamente para identificar los puntos clave de apoyo y las áreas de tensión. Se deben considerar aspectos como la estabilidad de la estructura, el equilibrio y la viabilidad de la forma, lo que implica una comprensión profunda de la resistencia de la madera y el concreto.
El desafío culminante en este proceso radica en la transición de positivos a negativos para el vaciado. En otras palabras, se debe elaborar un encofrado de la forma plasmada en papel; los carpinteros no esculpían lo que veían en los bocetos, sino un negativo que pudiera contener dicha forma; para ello realizaban plantillas que diseccionaban la estructura y hacían viable el vaciado y su desmolde una vez fraguado el concreto.
Para está labor la madera debe ser cortada, ensamblada y reforzada con una precisión meticulosa. Los artesanos deben considerar no solo la estética, sino también la funcionalidad, ya que las cimbras deben ser lo suficientemente fuertes para soportar la presión del concreto líquido, y al mismo tiempo, debían ser desmontables sin dañar la escultura en proceso.
Las limitaciones tecnológicas en la región fueron otro gran desafío; ya que muchos de los procesos debían ser artesanales con herramientas manuales como serruchos, sierras, seguetas y equipos de carpintería básicos locales, lo cual limitaba los procesos de elaboración, pero les dotó de una belleza excepcional.
